f Skip to main content

En Ceiba, decimos con orgullo que no solo construimos tecnología; diseñamos soluciones con criterio. Sin embargo, al observar más de cerca lo que hace que nuestra compañía sea extraordinaria, nuestra mirada trasciende las líneas de código para enfocarse en quienes lideran la solución más compleja y hermosa de todas: las madres.

Para nosotros, ser madre no es simplemente un rol; es la maestría de liderar lo esencial con amor y criterio. Es una forma avanzada de liderazgo que se despliega con la misma precisión en el hogar que en un despliegue tecnológico.


La arquitectura de lo invisible

En el mundo del software, lo más crítico suele ser lo que no se ve: la lógica que sostiene el sistema, la estabilidad que evita el error y la seguridad que genera confianza. En la vida, ese rol lo asumen las madres. Ellas son las arquitectas de lo invisible, capaces de construir la estructura, la calma y la alegría que sostiene un hogar, incluso cuando los días se vuelven complejos.

Esa capacidad para priorizar con intuición y resolver imprevistos con serenidad es, en esencia, el mismo activo estratégico que hoy admiramos en su desempeño profesional.


Colaboración cognitiva y tiempo para lo esencial

En esta era de Inteligencia Artificial y automatización, el valor diferencial de Ceiba sigue siendo y será siempre el factor humano. Creemos en el uso de la tecnología para asumir los procesos rutinarios, permitiendo que nuestro talento se concentre en lo que realmente marca la diferencia .

Al aplicar este concepto al hogar, reconocemos que el mayor valor de una madre no reside en la logística cotidiana, sino en la conexión, la guía y la formación de talentos. Nuestro propósito es que la innovación sea el vehículo que devuelva tiempo de calidad para lo que solo ellas pueden hacer: estar presentes y ser el faro de los seres humanos que transformarán nuestro futuro.

Pero más allá de los conceptos, quisimos escuchar directamente a quienes viven esta realidad todos los días. Las mamás de Ceiba nos abrieron su corazón y nos contaron cómo la maternidad transformó su visión del mundo y, de paso, la nuestra:  

“Cambió bastante porque en estos momentos mi prioridad es mi niña y todo lo que gira alrededor de ella es de mucha importancia para mi.

Lo que me llena de orgullo es que es una niña que no tiene miedo a expresarse, habla conmigo de muchas temáticas”

Joyce Blanco

“Hubo un cambio de 360° en mi vida, uno pasa de vivir la vida bien pero poco consciente, a una vida consciente de que cada acto, actitud y respuesta lo está viendo un mini espejo, de grandes ojos que lo va a replicar y no solo por el momento sino para su actuar en la vida, cuando te haces mamá, ese día Nace no solo tu bebé sino que también nace un amor inmenso y también un temor igual de grande.

Que he podido verlo crecer y estar presente en esos momentos importantes”

Maria Causil

“Cambió mucho porque ya no era yo la prioridad sino que tenía un ser maravilloso al cual debo de cuidar, proteger y darle el mejor ejemplo para que siga por el camino del bien.
Que mi hijo confía en mí y que es un excelente muchacho con buenos principios, honrado y super responsable”

Diana Piedrahíta

““Le dió un giro a mi vida de 360 grados, porque fui madre joven con una carrera profesional recién iniciada .
He sido ejemplo para mi hijo de responsabilidad, esfuerzo y dedicación, siento que lo valora y lo reconoce””

Claudia Bustamante

“Muchas cosas, mucho amor, mucho más trabajo, mucha más paciencia....
Que es buena persona y siempre trata de hacer las cosas bien”

Patricia Galvis

“Tomar responsabilidades, sacrificios, planificar, cuidar cada detalle, cambios emocionales.

Me enorgullece ser ese compañera de aprendizaje que siempre está disponible para ellos permitiéndoles crecer en un mundo lleno de información guiada de manera positiva siempre pensando en el bienestar de mis hijos tanto emocional como económico”

Claudia Barrada

“Cuando te conviertes en mamá inevitablemente hay transformación: se transforma no solo el cuerpo sino el corazón, nos invade un amor tan profundo que entendemos y vemos la vida de una forma diferente:

Sentimos que hay un motor/motivación profunda para seguir adelante. por unos instantes pasamos de ser primer lugar para sentir ese amor genuino, altruista y sin medida.

Me llena de orgullo verlo feliz, tan pilo, tan curioso. considero que es un niño feliz”

Leidy Arias

“Ser mamá era un sueño por cumplir. Me cambió en ser resiliente, de tener paciencia, de anteponer mis necesidades a las de una persona que dependía de mí y de amar sin condición.

Me impacta lo bella persona que es, es juicioso, amoroso, inteligente y un niño obediente. Le gusta conocer el mundo y disfrutar de cada lugar conocido. Es un niño independiente sin dejar de tener el apego de un hijo a su madre.”

Liliana Martínez

“Sin duda estrenamos corazón, saber que se puede amar a alguien con tanta intensidad es hermoso. Ser mamá me impulsa a querer hacer las cosas mejor cada día porque somos ejemplo para nuestros hijos. Trabajar duro para darles lo mejor y que nunca les falte nada y no rendirme nunca.

Me llena de orgullo saber que lo estamos haciendo bien, cuando veo seres humanos agradecidos, humildes y felices. Saber que quienes se acercan a mis hijos se van un poco mejor y más felices me llena de emoción”

Paola Florez

“Una reconfiguración del sistema operativo. Cambian las prioridades, se aumenta la empatía y se mejora la gestión del tiempo. Darme cuenta que estoy formando a un ser humano que hace del mundo un lugar un poquito mejor solo por el hecho de estar en él.”

Laura Jaramillo

“La visión de las personas (enriquecer la empatía) y ser consciente que tuve que reinventarme como mujer.
Cuando mis hijos deciden ayudar, cuando ellos muestran respeto y cariño pero sobre todo cuando cuestionan en su entorno como pueden aportar y trabajar en equipo.”

Mayerly Mejía

“Mucho, especialmente en el manejo del tiempo. Poder compartirme sus logros y estar ahi dia a dia con ellos”

Ana Arango

“De todas las formas, descubrí el amor de una forma especial, que no se compara con ningún otro, los esfuerzos y sacrificios de dar la vida por esos dos seres.
Verlos crecer, avanzar y que sean buenos seres humanos”

Lorena Torres

“Me dio una nueva mirada a la vida, cambió mis prioridades y me ha dado mi mejor rol de la vida.
Ver el proceso de su crecimiento y saber que estoy haciendo un buen trabajo”

Nataly Isaza

“Este título nos da la oportunidad de ser mejores seres humanos.
Ver reflejado en la vida de mi hijo que es un buen ser humano, que es autentico, crítico y feliz”

Adriana Galvis

“3600 grados, es un cambio x completo. Mi bebe es el gran amor de mi vida”

Claudia Cartagena

“Aumentó el poder de amar, maduré en muchas áreas de mi vida, soy más resiliente y mi sed por Dios aumentó.
La pasión que mi hijo tiene por lo que hace, es muy dedicado, responsable y en la sociedad en la que está es referente, es buen estudiante, excelente líder y gran ser humano. No compartimos nuestras creencias, pero sus valores, cualidades y virtudes, son resultado de lo que he sembrado en él desde pequeño”

Jennifer Muñoz

“Ser mamá me transformó. Me hizo descubrir una versión de mí que no conocía: más valiente, más entregada y capaz de darlo todo por alguien más. Mi hijo es mi mayor regalo de la vida. No lo cambio por nada.
Lo que más me llena de orgullo es ver reflejado en mi hijo todo lo que he intentado enseñarles con amor: el respeto, la empatía, la resiliencia y la capacidad de salir adelante. Verlos crecer con un corazón tan especial, tomando buenas decisiones y siendo una gran persona, me confirma que todo lo que he dado como mamá ha valido la pena”

Carolina Rojas

“Me la cambió en un 100%, me ayudó a ser empática, a escuchar mejor, a estar siempre alerta. Y a descubrir facetas mías que pensé que no tenía.
Me llena de orgullo que se haya convertido en una buena persona, lucha por las metas que quiere y por donde quiere estar.”

Marcela Barrera

“Hizo que mi sistema de valores pasara de la teoría a la práctica. Ya no se trata de lo que digo que soy, sino de lo que estoy moldeando cada día. Me hizo una persona más coherente y aterrizada.
Es ver la libertad con la que se permite ser ella misma. Saber que mis acciones y mi acompañamiento le han dado seguridad para no esconder quien es ante el mundo, es para mi, el éxito más grande”

Estefany Theran

“Lo que primero cambió fue el tamaño de mi corazón, se expande infinitamente, pues el amor que siento por Amaia es más grande de lo que jamás haya sentido y todos los días me siento afortunada de ser su mamá. Cambiaron los tiempos, las prioridades y los retos, es decir cambió todo. Cambió la distribución del tiempo que le dedico a cada área de mi vida, como priorizo mis actividades y mi regulación emocional, no es solo tener espacio para la crianza, si no la entereza emocional y moral para ser ejemplo.
Ver que he construido una relación amorosa con mi hija. Mi hija se siente amada, valorada y protegida. Sabe que tiene una familia nuclear y extendida que la adora.”

Ana Betancur

“Ser mamá es la travesía más transformadora, retadora y extraordinaria que he emprendido en mi vida. Me ha dado el regalo de: experimentar el amor más incondicional y desbordante, la presencia, a vivir más despacio, un día a la vez, a maravillarme con las pequeñas cosas, de quitarme todas las capas que me me sobraban y volver a lo esencial, de ver lo realmente valioso de la vida y sostenerlo, de estar de frente a infinidad de miedos, incertidumbres y sombras, mirarlos y ser capaz de atravesarlos por un propósito mayor, mi hija.
Me enorgullece ver a mi hija crecer feliz, libre y sostenida, en un hogar lleno de amor y con unos padres conscientes de su impacto en nuestras vidas, de darle las raíces y las alas para que construya su ser”

Johanna Rueda

“Al principio, confieso que sentí mucho miedo; era muy joven y temía no estar a la altura de lo que mi hijo necesitaba. Sin embargo, desde el momento en que nació, todo cobró sentido. Él trajo a mi mundo una luz y una esperanza infinitas, convirtiéndose en el motor que me impulsa a ser mejor persona cada día. Mi hijo es mi mayor orgullo, mi reto constante y una razón para seguir adelante.
Sin duda, ver en quién se ha convertido mi hijo: un ser humano excepcional que siempre busca crecer y evolucionar. Me admira profundamente su valentía para asumir retos y la determinación con la que los saca adelante. Verlo hoy como un hombre íntegro me infla el corazón, aunque para mí, siempre será mi niño que tanto amo.”

Alejandra Patiño

“Ser mamá me cambió la vida completamente. Me enseñó a ver todo con más amor, a ser más fuerte de lo que pensaba y a valorar mucho más los pequeños momentos. También me ha retado un montón, pero sin duda ha sido de las experiencias más bonitas y transformadoras que he vivido. Hoy puedo decir que me siento en mi mejor versión. 💛
Lo que más me llena de orgullo es ver cómo, con solo 16 meses, mi bebé descubre el mundo con tanta curiosidad. Me sorprende cada cosa nueva que aprende y cómo, junto a ella, yo también vuelvo a sorprenderme. Es increíble verla crecer y ser parte de ese proceso tan bonito 💛”

Katherine Villegas

“Ser mamá despierta partes de ti que quizá pensaste que no existían, una fuerza y una valentía que no había sentido antes de manera tan grande y poderosa, te devuelve la capacidad de asombro; cuando crecemos la vamos perdiendo y todo se nos hace "normal" y "cotidiano", pero al acompañar y ver crecer un ser tan pequeño que todo le asombra y para quien todo es nuevo, hace despertar esa capacidad de asombro y de agradecimiento por cada pequeño detalle que Dios nos permite vivir día a día, se ve la vida con otros ojos y se disfruta muchísimo más.
Lo que más me llena de orgullo es ver cómo día a día crece en todos los sentidos, como va descubriendo todo a su alrededor y cómo se va viendo cada vez más marcada su personalidad tan arrolladora, es el niño más simpático que conozco, donde llega deja huella y corazones felices por sus sonrisas y ocurrencias.”

Yancely Hernández

“Ser mamá cambió mi vida por completo. Mi tiempo dejó de ser solo mío y mis prioridades se transformaron. Aprendí a amar con más intensidad, a ser más paciente y también más fuerte.
Ahora veo el mundo distinto, porque todo lo que hago tiene un propósito más grande. Aunque hay cansancio y días difíciles, mi vida es más profunda, más significativa y llena de un amor que antes no conocía."
Lo que más me llena de orgullo es ver en mi hija el reflejo de lo que le he enseñado: su forma de amar, su seguridad y su manera de enfrentar el mundo. Saber que mi esfuerzo, mi paciencia y mi amor están dejando huella en quien está creciendo me confirma que todo vale la pena.
Verla feliz, fuerte y siendo ella misma es mi mayor logro.”

Nathaly Rojas

“Me enseñó a amar sin medida, a ser fuerte incluso en los momentos en los que no estaba bien conmigo y a encontrar felicidad en las cosas más simples. Desde que soy mamá, cada decisión tiene un propósito más grande, y cada logro tiene un significado más especial. Me transformó en una mejor versión de mí, con más paciencia, más sensibilidad y un amor que no se compara con ningún otro.
Lo que más me llena de orgullo es ver que mi niña es empática y segura de ella. Ver su forma de mirar el mundo, su ternura, su manera de aprender y crecer me confirma que todo vale la pena. Saber que, a través de mi amor, mi ejemplo y mis esfuerzos diarios, estoy sembrando en ella seguridad, valores y sueños, es algo que no tiene comparación. Mi mayor orgullo es ser parte de su historia y acompañarla en cada paso de su camino💛”

Andrea Pineros

“Mi vida cambió radicalmente cuando me convertí en madre, pero de una manera muy positiva, ser mamá me ha enseñado a ser fuerte, a ser valiente, a entender que debemos ser pacientes, que todas las metas que tenemos en la vida se logran pasito a pasito con amor y proposito, tambien me ha enseñado que el amor lo puede todo, porque ese, el amor de un hijo, es el amor mas grande que he podido sentir en toda mi existencia, es la fuerza que me impulsa a ser mejor cada dia.
Me llena de orgullo confirmar que todo el esfuerzo y la dedicación han valido la pena. Ver reflejado en mi hijo aquello que alguna vez soñé es, hasta el día de hoy, mi mayor logro, y aunque nos falta mucho camino por recorrer, confío plenamente en que asi seguira siendo porque en familia hemos demostrado que podemos superar cualquier obstáculo que se nos presente.”

Lina Duque

“Desde que soy mamá, mi vida combió, sobre todo en la forma en la que amo. Entendí lo que realmente significa marar, cuidad y asumir la responsabilidar por otra persona que depende de mí.
También me volví más paciente y aprendí a dejar de pensar solo en mí, para comenzar a pensar en los dos. Mis decisiones ya no son individuales; aunque sigo teniendo sueño y metas que quiro cumplir, ahora pienso en cómo integrarlos con mi hijo, como una familia y no de forma individual."

"Lo que más me llena de orgullo es ver el impacto que he tenido en la vida de mi hijo. Al principio, nunca creí tener ese instinto maternal; incluso cuando estaba embarazada, lo que más me preocupaba era cómo lo iba a guiar o qué le iba a enseñar, porque nunca me había imaginado siendo mamá.

Sin embargo, hoy siento que ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida. Me habría perdido una parte muy importante de mí: saber lo que es cuidar, amar de verdad y sentir un amor que es inexplicable.

Me llena de orgullo la forma en la que lo estoy criando. He querido hacerlo de una manera diferente a como me criaron a mí: con más libertad, apoyándolo en sus sueños, enseñándole a creer en sí mismo y a crecer sin tanto peso del qué dirán, sino con una autoestima fuerte.

También me llena de orgullo la persona en la que me he convertido gracias a él. Verlo crecer, verlo bien y acompañar cada uno de sus logros es, sin duda, de las cosas que más orgullo me generan.”

Katherine Torres

“Ser mamá cambió mi vida desde muy joven, fue un reto que llegó sin planearlo pero que recibí con todo el amor. Mi hijo hoy tiene 17 años y, aunque ha pasado el tiempo, siento que sigo en un aprendizaje constante. Cada etapa me ha enseñado que la maternidad no es tener todas las respuestas, sino evolucionar junto a él.
Él es quien me da la fuerza y el motivo para mejorar cada día en lo personal y en lo laboral, impulsándome a superarme para que siempre pueda tener una mejor vida." Lo que más me llena de orgullo es ver el hombre en el que se está convirtiendo inteligente, serio y con un carácter firme. Me conmueve ver su capacidad para enfocarse con pasión en lo que lo motiva y su disciplina como deportista. Saber que he podido guiarlo para que sea una persona con metas claras y una voluntad fuerte es, sin duda, mi mayor satisfacción”

Lorena Taborda

“Ser mamá me transformó por completo, en todos los sentidos. Me cambió la forma de ver la vida, de priorizar mi tiempo y de entender lo que realmente es importante. Antes podía estar en mil cosas a la vez; hoy tengo mucho más claro dónde quiero estar y para quién quiero estar. Mi hija se convirtió en mi motor, pero también en mi mayor maestra.

La maternidad me ha enseñado a ser más paciente, más consciente y mucho más flexible. Me ha enfrentado a mis propias emociones, a mis miedos y a mis límites, pero también me ha mostrado una fortaleza que no sabía que tenía. He aprendido a soltar el control, a adaptarme y a celebrar las pequeñas cosas.

También ha sido un proceso profundamente retador. No es fácil equilibrar el rol profesional con el rol de mamá, y hay días en los que todo se siente cuesta arriba. Pero incluso en esos días, hay una certeza muy grande: todo vale la pena.

Hoy soy una mujer más sensible, más empática y más conectada con lo esencial. Ser mamá no solo me dio una hija, me dio una nueva versión de mí misma." "Lo que más me llena de orgullo es verla crecer siendo una niña tranquila, amorosa y segura, y saber que, de alguna manera, eso también es reflejo del amor, el cuidado y la presencia que he procurado darle cada día.
Me emociona ver cómo se siente en confianza para explorar, para aprender, para acercarse a los demás, y cómo va construyendo su mundo desde la curiosidad y la alegría. En esos pequeños gestos cotidianos, una sonrisa, una mirada, la forma en que se calma en mis brazos, encuentro señales de que se está sintiendo protegida y amada.

También me llena profundamente ver su evolución, todo lo que ha superado desde su inicio de vida, y reconocer su fortaleza. Ahí siento un orgullo inmenso por ella, pero también una tranquilidad bonita al saber que he estado ahí, sosteniéndola y acompañándola en cada paso.
Lo que más me enorgullece es poder ser ese lugar seguro para ella. Saber que, en medio de todo, mi presencia le da confianza para ser quien es.”

María Arbelaez

Lo que aprendemos de ellas cada día

Cada madre en Ceiba nos enseña lecciones invaluables de liderazgo:

  • Resiliencia estratégica: la habilidad de transformar cualquier desafío en una oportunidad de aprendizaje.
  • Visión de largo plazo: el entendimiento de que los resultados que realmente perduran, requieren paciencia y cimientos sólidos.
  • Gestión del cambio: la destreza para dirigir la estrategia diaria de una vida, equilibrando múltiples variables sin perder la empatía.

Impacto con sello humano

Este mes de mayo, no solo celebramos una fecha; validamos el sello que cada madre imprime en todo lo que hace. Porque en Ceiba sabemos que una madre no solo construye soluciones; construye legados. Su capacidad de ser el lugar seguro y guiar con el ejemplo nos inspira a ser mejores profesionales y, sobre todo, mejores seres humanos.

A todas las mujeres que diseñan el futuro desde casa y desde la tecnología: gracias. Su liderazgo es el motor que nos impulsa a ser extraordinarios.

¡Feliz Día de la Madre!

 

 

Déjanos tu comentario

Share via
Copy link
Powered by Social Snap